Propósito

Hay personas, que encuentran el amor pronto en su vida, y construyen relaciones que duran mucho tiempo y son bonitas y sanas. Ojalá fuese así para todos. Pero la realidad es que no es así.

 

Muchas de nosotras, así deseemos profundamente ese tipo de vínculos, no conseguimos alcanzarlos hagamos lo que hagamos. Al contrario, encadenamos una serie de tortuosas y dolorosas relaciones que nos hacen perder poco a poco la fé en el amor y en que eso que deseamos podría existir. O al menos, eso fue lo que me pasó a mí.

 

Hasta que un día, después de varias relaciones dolorosas asombrosamente parecidas entre sí, llegué a una conclusión: no sé cómo tener relaciones sanas. No es de extrañar que no supiera hacerlo, porque las dinámicas familiares que me transmitieron no eran sanas en absoluto. Pero no podía seguir dejando que lo que aprendí manchará mi futuro.

Fue un duro golpe ver la realidad, pero al mismo tiempo fue una semilla hacia todo lo que vino después. Me propuse, casi de inmediato, que aprendería a tener relaciones de esas sanas y bonitas.

Y así nació este proyecto. Con un aprendizaje que hacer, y que compartir.

 

Ese es el propósito de este proyecto querida mía.

Aprender y compartir,

 

Aprender a amarme y compartir lo que aprendo. 

Aprender a relacionarme y compartirlo también.

 

Creo fervientemente que lo que aprendimos se puede desaprender y que podemos hacer las cosas diferentes, romper el patrón y amar. Amar sana y libremente. 

 

Pero eso requiere que estemos dispuestas a que todo lo que dábamos por cierto se tambalee, y que muchas de esas cosas desaparezcan.

 

Yo he decidido hacerlo. Para honrar a mi Sara del pasado y para darle a mi Sara del futuro lo que siempre ha soñado.

 

¿Y tu? ¿Lista para cambiar?

Mi nombre es Sara y esto es Aprendiendo a Querer Bonito